¿QUÉ NO TÉ HAS ENTERAO?
BLOG DE LA OFICINA DE INFORMACIÓN JUVENIL DEL AYUNTAMIENTO DE CASTEJÓN
viernes, 3 de julio de 2026
LO ÚLTIMO DEL TABLÓN - JULIO 2026
lunes, 1 de junio de 2026
LO ÚLTIMO DEL TABLÓN-JUNIO 2026
El Gobierno de Navarra ha presentado esta mañana la campaña institucional ‘En Navarra, el mejor plan sigue siendo el respeto / Nafarroan, plan onena errespetua da beti’, una iniciativa impulsada conjuntamente por los departamentos de Presidencia e Igualdad, Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias, Educación y Salud con el objetivo de promover el buen trato en las relaciones, prevenir las violencias contra las mujeres y hacia la diversidad sexual, así como fomentar unas fiestas seguras, igualitarias y libres de agresiones. La campaña incide en la necesidad de transformar los patrones sociales y culturales que todavía normalizan conductas de control, presión, invasión de límites o desigualdad en las relaciones afectivo-sexuales.
Como en años anteriores, la campaña está
dirigida principalmente a la población joven y adulta menor de 35 años y busca
“reforzar una idea sencilla pero fundamental: el respeto, el consentimiento y
la comunicación son la base para disfrutar plenamente en cualquier espacio
festivo”. Así lo ha señalado la vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda,
Juventud y Políticas Migratorias, Begoña Alfaro, durante la presentación de la
campaña, en la que también han participado la directora gerente del Instituto
Navarro para la Igualdad, Patricia Abad, y Mª Ángeles Nuin, del Instituto de
Salud Pública y Laboral.
Tal y como ha expresado Alfaro, “las fiestas
son espacios para disfrutar, compartir y relacionarnos, y deben ser siempre
espacios seguros para todas las personas. Respetar los límites, escuchar,
preguntar y entender que el consentimiento es imprescindible no debería ser una
excepción sino, como dice el lema de la campaña que hoy presentamos, debería
ser el plan”. La iniciativa subraya, además, que el consentimiento no puede
entenderse de forma aislada, sino en un marco de relaciones igualitarias,
libres de presiones y de estereotipos de género, en las que todas las personas
puedan expresar sus deseos y decisiones con libertad.
Esta campaña se desarrollará durante todo el
verano a través de cartelería, lonas, materiales digitales y audiovisuales y
soportes distribuidos por toda la Comunidad Foral, con la colaboración de
entidades locales, mancomunidades y colectivos diversos. La creatividad de este
año muestra a una cuadrilla de jóvenes en un entorno festivo, con una imagen
distendida que busca trasladar alegría, tranquilidad y ausencia de
presiones.
El
47,7% de las denuncias por violencia sexual, interpuestas por chicas menores de
17 años
La campaña se presenta en un contexto en el
que, como ha remarcado Alfaro, “las violencias sexuales siguen afectando de
manera especialmente intensa a la población joven”. Cabe señalar que entre
enero y noviembre de 2025 se interpusieron en Navarra un total de 2.047
denuncias por violencia contra las mujeres, de las que el 13% correspondieron a
violencia sexual. En total, se registraron 268 denuncias por violencia sexual,
y prácticamente la mitad (el 47,4%) fueron interpuestas por chicas menores de
17 años. Respecto a los agresores, el 26,2% tiene menos de 30 años.
Por otro lado, según el estudio ‘Juventud y
relaciones afectivosexuales en Navarra’, elaborado por el Instituto Navarro de
la Juventud, el 54,4% de las personas jóvenes afirma haber experimentado alguna
forma de abuso o violencia sexual a lo largo de su vida, porcentaje que
asciende hasta el 70,4% en el caso de las mujeres. Estos datos evidencian que
la violencia sexual no es un fenómeno aislado ni anecdótico, sino una expresión
de la desigualdad estructural que afecta de manera específica a las mujeres y que
requiere respuestas públicas sostenidas, también en los espacios de ocio y
celebración.
Este mismo estudio señala que los espacios
públicos y de ocio son algunos de los principales escenarios donde se producen
estas situaciones. De hecho, el 57,8% de las personas jóvenes que han sufrido
violencia sexual identifica las fiestas y los eventos sociales como contexto de
las agresiones. El mismo estudio refleja, no obstante, un alto conocimiento
declarado sobre el consentimiento sexual entre la juventud, lo que plantea el
reto de trasladar ese conocimiento a las prácticas y relaciones cotidianas.
Con todo, la campaña ‘En Navarra, el mejor plan sigue siendo el respeto’ busca implicar al conjunto de la ciudadanía en la prevención de las violencias y de las discriminaciones hacia la diversidad sexual y de género, a través de mensajes clave que pueden leerse en los carteles y vídeos, donde se muestra que “hablar, preguntar, escuchar, acordar y respetar son elementos imprescindibles para construir espacios festivos saludables donde todas las personas puedan disfrutar en libertad y en igualdad”, ha concluido Alfaro. Porque prevenir las violencias no interpela solo a quienes las sufren, sino al conjunto de la sociedad: identificarlas, no normalizarlas y frenarlas es una responsabilidad compartida.
lunes, 4 de mayo de 2026
LO ÚLTIMO DEL TABLÓN - MAYO 2026
El Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España confirma que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de empobrecimiento de la juventud. La tasa de emancipación juvenil se sitúa en apenas el 14,5%, el mínimo histórico desde que se tiene registro, mientras que la edad estimada para poder independizarse alcanza ya los 30,2 años, superando incluso el umbral estadístico de la juventud.
El
principal obstáculo continúa siendo el acceso a la vivienda. El precio medio del alquiler alcanza los 1.176 euros
mensuales, una cifra que equivale al 98,7% del salario medio de una persona
joven. En la práctica, emanciparse en solitario resulta
económicamente inviable para buena parte de la juventud española, incluso
teniendo empleo. Este contexto evidencia que el problema de la juventud ya
no reside únicamente en las dificultades para acceder al mercado laboral, sino
en que el propio coste de la
vivienda absorbe una parte desproporcionada de los ingresos y deteriora
directamente las condiciones de vida. La subida de salarios
registrada en los últimos años resulta insuficiente frente al incremento
sostenido de los precios de la vivienda, consolidando una situación en la que
trabajar ya no garantiza ni autonomía residencial ni estabilidad económica.
Los
datos del Observatorio muestran, además, cómo el alquiler actúa como un
factor directo de empobrecimiento. Entre las personas
jóvenes trabajadoras que viven de alquiler, el riesgo de pobreza pasa del 25,9% antes de pagar la
vivienda al 43% después de hacerlo. Casi la mitad de los hogares jóvenes en alquiler (48,9%) se encuentran sobreendeudados,
destinando más del 30% de sus ingresos al pago de la vivienda. La
situación contrasta con la de quienes acceden a una vivienda en propiedad con
hipoteca, donde el riesgo de pobreza apenas varía tras afrontar el gasto
residencial. Esta diferencia refleja una creciente
desigualdad entre regímenes de tenencia y evidencia cómo el mercado del
alquiler concentra buena parte de la vulnerabilidad económica juvenil.
El
informe refleja además que el nivel
educativo y el empleo ya no garantizan emancipación ni estabilidad. Aunque
el 31,4% de las personas jóvenes cuenta con estudios superiores, la tasa de
emancipación entre quienes han cursado educación universitaria apenas alcanza
el 20,4%. A ello se suma un elevado nivel de sobrecualificación, que
afecta al 39% de la juventud ocupada, así como el hecho de que un 15,1%
compatibiliza estudios y trabajo simultáneamente.
En
este contexto, la capacidad de emanciparse
depende cada vez más de los recursos económicos y del apoyo familiar disponible.
Permanecer más tiempo en el hogar familiar se convierte en una ventaja material
decisiva para afrontar entradas hipotecarias, asumir alquileres elevados o
sostener periodos de inestabilidad económica. El
acceso a la vivienda deja así de depender exclusivamente del empleo y pasa a
estar condicionado por la posición socioeconómica de partida.
El
acceso a la compra tampoco constituye una alternativa real para la mayoría
de las personas jóvenes. El precio medio de la vivienda libre se sitúa en
223.000 euros y la entrada necesaria para acceder a una hipoteca alcanza los
66.900 euros. Para reunir esa cantidad, una
persona joven tendría que destinar íntegramente 4,7 años de salario, en
un contexto donde el salario medio anual joven apenas supera los 14.292 euros.
El
Observatorio también constata una transformación
progresiva del mercado residencial hacia el alquiler por habitaciones. El
número de habitaciones ofertadas ha aumentado un 20% respecto a 2024 y un 85,4%
desde 2022. Sin embargo, esta modalidad tampoco garantiza accesibilidad: el precio mediano de una habitación alcanza ya los 400
euros mensuales. Así, en una vivienda media de cuatro
habitaciones, el alquiler fragmentado puede generar ingresos cercanos a los
1.600 euros mensuales, superando ampliamente los
1.176 euros que supone alquilar el inmueble completo. Esta
tendencia evidencia cómo el mercado residencial se reorganiza cada vez más en
función de la rentabilidad económica, profundizando la precarización
habitacional de la juventud.
Desde
el Consejo de la Juventud de España advierten de que la situación actual requiere una intervención pública
sostenida y estructural que sitúe el acceso a la vivienda como una prioridad
política. La entidad reclama medidas capaces de ampliar el
parque público de vivienda, regular efectivamente el mercado del alquiler y
garantizar que las políticas públicas de vivienda respondan a las necesidades
reales de la juventud. «El acceso a la vivienda se ha convertido en el
principal eje de desigualdad entre las personas jóvenes. Hoy, incluso quienes
trabajan o logran emanciparse continúan expuestos a situaciones de pobreza y
sobreendeudamiento. Ya ni siquiera estamos hablando de que la vivienda
dificulte la emancipación, sino que el problema está siendo tan grave hasta el
punto de estar empobreciendo a toda una generación»,
señala Andrea González Henry, Presidenta del Consejo de la
Juventud de España.
MÁS INFORMACIÓN: https://www.cje.org/investigacion/#observatorio
Casi el 20% de la población joven migrante ha sentido
discriminación, frente al 11% de la población autóctona, siendo una de cada
cuatro personas jóvenes navarras nacidas en el extranjero. Así se refleja en el
estudio ‘Juventud y movimientos migratorios. Trayectorias de
movilidad residencial, identidades y convivencia intercultural de la juventud
navarra’, elaborado por el Instituto Navarro de la Juventud, en
el que se expone a las personas jóvenes como diversas, dinámicas y
comprometidas.
La vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias del Gobierno de Navarra, Begoña Alfaro, presentó el citado estudio, en una rueda de prensa en la que remarco que “la diversidad no es una excepción sino una norma con la que ya vivimos en nuestra comunidad. En este sentido, ha expuesto que “casi una de cada cuatro personas jóvenes navarras ha nacido fuera de España y, si ampliamos la mirada, un tercio proviene de familias donde ambos progenitores han nacido en el extranjero”. En la presentación, estuvo acompañada por el director gerente del Instituto Navarro de la Juventud, Txema Burgaleta, y la directora general de Políticas Migratorias, Eva Gurría.
Para realizar este estudio, el Instituto Navarro de la
Juventud ha llevado a cabo 701 entrevistas a jóvenes entre 16 y 30 años de los
cuales un 68% ha nacido en Navarra, un 7,8% procede de otras Comunidades
Autónomas y un 23,9% ha nacido en el extranjero. Además, en cuanto a la
ocupación actual, el 52% se encontraba trabajando y un 49% estudiando.
Txema Burgaleta, Director Gerente del
Instituto Navarro de la Juventud comentó el carácter “claramente plural” de la
juventud respecto a las creencias religiosas ya que “alrededor de un tercio se
identifica como católico, pero destaca un porcentaje muy elevado de personas
jóvenes agnósticas, ateas o sin adscripción religiosa, que en conjunto superan
el 55%. Algo que ya nos habla de una juventud diversa, plural y con
trayectorias muy distintas”.
Además, el estudio señala que casi tres de
cada diez personas jóvenes proceden de familias en las que ambos progenitores
nacieron en el extranjero, lo que indica que “la diversidad no es un fenómeno
reciente, sino ya plenamente integrado en la estructura social de Navarra. En
conjunto, estos datos reflejan que la juventud navarra crece en entornos
familiares cada vez más multiculturales, donde conviven raíces locales,
nacionales e internacionales” ha aseverado.
Con respecto al ámbito lingüístico, “el
castellano se consolida como espacio común, especialmente en el espacio
público, el euskera aumenta su uso fuera del hogar respecto al familiar
asociado a contextos educativos y comunitarios y las lenguas de origen
extranjero tienden a mantenerse en el ámbito familiar”.
En cuanto a la identidad cultural, más de la
mitad de la juventud se identifica principalmente con Navarra, la identidad
española ocupa el segundo lugar mientras que entre jóvenes de origen migrante
adquiere mayor peso la vinculación con la cultura de origen familiar.
Burgaleta declaró que la juventud navarra
“está comprometida con valores como la igualdad, los derechos humanos, la
solidaridad y la convivencia intercultural, aunque el activismo y el compromiso
social aparecen más interiorizados y declarados entre las mujeres”.
Por otro lado, el estudio remarca que "el
compromiso juvenil no se articula únicamente a través de la participación
formal o del activismo visible, sino también mediante formas culturales de
expresión que, con intensidades diversas, reflejan valores, actitudes y
posicionamientos ante el cambio social."
Finalmente, Eva Gurría, Directora General de
Políticas Migratorias ha denunciado que “el colectivo de jóvenes migrantes es
quién ha sentido más la discriminación con datos preocupantes de los centros
educativos o en los espacios de ocio que son los dos lugares en donde la
juventud migrante se ha sentido más discriminada. Casi el 20% de la población
joven migrante ha sentido algún tipo de discriminación frente al 11% de la
población autóctona, destacando el origen de esta discriminación por la forma
de hablar de los migrantes, por la religión o creencias o por la forma de
vestir, algo en consonancia con los estudios de discriminación que se dan en
otros lugares”.
A pesar de ello ha concluido que “la población
joven migrante está, mayoritariamente, bien integrada en la sociedad navarra si
bien es cierto que hay numerosos puntos de mejora y que los comportamientos de
rechazo a ellos y ellas es muy superior que los que sufre la juventud
autóctona. Es un campo en el que debemos seguir trabajando porque, como he
dicho al principio, la integración de los hijos e hijas de personas migrantes
es una preocupación, un reto y una oportunidad para este gobierno”.



